Del prompt al resultado
Nada de «¿y de qué color?». Se decide, se construye y se entrega algo concreto para mirar.
De una frase a una landing lista para mirar.
Sin ida y vuelta, sin interrogatorio. Se pedís, se arma, se sirve.
La idea
No de una reunión de requisitos. El pedido ya trae lo necesario: el tema, el tono, el destino. Lo demás es criterio, no consulta.
Nada de «¿y de qué color?». Se decide, se construye y se entrega algo concreto para mirar.
Las decisiones por defecto son parte del trabajo, no una pregunta pendiente. Si hay que ajustar, se ajusta sobre algo real.
Primero existe la página. Después, si hace falta, se conversa. El orden importa.
Cómo funciona
El mismo patrón sirve para una landing, un dashboard o un documento: entender, decidir, producir, publicar.
Una frase alcanza. El tema y la intención vienen incluidos.
Se toman las decisiones de diseño por defecto, sin abrir un cuestionario.
Queda arriba, en una URL, lista para abrir desde el teléfono.
Sobre lo que ya existe. El feedback llega cuando hay algo que mirar.
«Generalmente, una landing se hace de promptearla. Sin hacer preguntas.»
Una frase y sale. Esta página se armó así: un mensaje, ninguna pregunta.
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